Incendios en naves industriales: el riesgo que puede prevenir una empresa
Un incendio en una nave industrial no solo afecta al edificio. También puede comprometer la actividad de una empresa, dificultando la puesta en marcha.
Según UNESPA, el incendio es el siniestro que genera mayor coste medio en inmuebles asegurados. En el caso de las industrias, el pago medio del seguro por daños causados por las llamas se sitúa en 39.852 euros, frente a los 4.060 euros de media en viviendas. Además, los incendios en industrias generaron pagos por valor de 335 millones de euros en 2024.
Estos datos ayudan a entender por qué la seguridad contra incendios en una nave industrial no debe abordarse como un trámite final, sino como una parte esencial del proyecto.
El riesgo industrial ha cambiado
Las naves industriales actuales no siempre responden al mismo modelo de hace años.
La actividad logística ha ganado peso, los ritmos de entrada y salida de mercancía son más intensos y algunos edificios incorporan nuevas instalaciones o tecnologías que antes no estaban tan presentes.
Esto hace que el comportamiento del fuego pueda ser más complejo. No solo importa qué se fabrica o qué se almacena, sino cómo se organiza el espacio, qué carga de fuego existe, cómo se distribuyen los materiales y qué instalaciones conviven dentro de la nave.
Por eso, una nave industrial no puede analizarse desde una visión estándar. Cada actividad tiene un perfil de riesgo propio y exige estudiar el edificio desde su uso real.
La normativa no se aplica igual en todos los casos
La seguridad contra incendios en establecimientos industriales está regulada por el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales. En 2025 se aprobó un nuevo RSCIEI mediante el Real Decreto 164/2025, que sustituye al anterior reglamento de 2004.
Este marco normativo establece las condiciones que deben cumplir los establecimientos industriales para alcanzar un nivel adecuado de seguridad en caso de incendio. Y uno de los puntos clave es la clasificación del establecimiento según su nivel de riesgo intrínseco.
Ese nivel depende de varios factores como la carga de fuego, la actividad desarrollada, el tipo de almacenamiento. Sin embargo, hay tres factores decisivos.
Sectorización, altura y actividad
En una nave industrial, la sectorización es uno de los elementos que más condiciona la seguridad. Dividir correctamente el edificio en sectores de incendio puede ayudar a limitar la propagación del fuego y a reducir el impacto sobre el conjunto de la actividad.
La altura también es un aspecto crítico, especialmente en naves logísticas o espacios de almacenamiento. A mayor altura y mayor volumen de mercancía, más importante es prever correctamente la detección, la extinción, la evacuación de humos y la accesibilidad para los equipos de emergencia.
Pero el factor más importante sigue siendo la actividad.
Una misma nave puede cambiar completamente de perfil de riesgo si pasa de un uso ligero a un uso logístico intensivo, si incorpora nuevas instalaciones o si modifica su forma de almacenar. Por eso, cuando una empresa reforma, amplía o adapta una nave industrial, conviene revisar también si las condiciones de protección contra incendios siguen siendo adecuadas.
No basta con tener sistemas de Protección Contra Incendios
La protección contra incendios no depende únicamente de disponer de extintores, BIEs, rociadores o sistemas de alarma.
También importa que estén correctamente diseñados, instalados y mantenidos.
El Reglamento de instalaciones de protección contra incendios, aprobado por el Real Decreto 513/2017, regula aspectos relacionados con el diseño, la instalación y el mantenimiento de los sistemas de protección activa contra incendios.
En un entorno industrial, estos sistemas pueden pasar mucho tiempo sin activarse. Pero si llega el momento, deben funcionar sin margen de error. Por eso, el mantenimiento periódico, la documentación y las inspecciones son una parte esencial de la seguridad.
El papel de la ingeniería en la prevención
Muchas decisiones que afectan a la seguridad contra incendios se toman antes de empezar la obra, como la distribución interior o la ubicación de los accesos.
Cuando estas decisiones se dejan para el final, aparecen los problemas serios.
En ICONSA trabajamos los proyectos industriales desde una visión integral, uniendo ingeniería, construcción y coordinación técnica para que la nave responda tanto a las necesidades de actividad como a las exigencias normativas.
Reformar o ampliar también implica revisar el riesgo
La seguridad contra incendios no solo importa cuando se construye una nave nueva.
También debe revisarse cuando una empresa amplía sus instalaciones, cambia de actividad, modifica su sistema de almacenamiento o adapta un espacio existente a nuevas necesidades.
Una reforma puede ser una buena oportunidad para mejorar la funcionalidad de la nave, pero también para actualizar aspectos técnicos que quizá se han quedado desfasados.
En muchos casos, el edificio sigue funcionando, pero la actividad ha cambiado. Y cuando la actividad cambia, el riesgo también puede cambiar.
Por eso, antes de actuar, conviene analizar la nave con criterio: qué uso tiene ahora, qué uso tendrá después de la intervención y qué condiciones debe cumplir para seguir siendo segura y operativa.
¿Necesitas revisar, reformar o adaptar tu nave industrial?
En ICONSA ayudamos a empresas industriales a construir, ampliar, reformar y adaptar sus instalaciones con una visión técnica e integral.
Si tu nave ha cambiado de uso, se ha quedado pequeña, necesita una actualización o requiere una revisión de sus condiciones técnicas, podemos estudiar tu caso y valorar la mejor solución.
Porque una nave industrial no solo debe estar preparada para trabajar. También debe estar preparada para proteger lo que ocurre dentro.